Era un día no muy soleado en España, todo el mundo estaba pendiente de una reunión de los hombres que llevaban la economía y gobierno del país, los Políticos...
Si, yo estaba en clase y ese día pintaba ser un coñazo, teníamos varias explicaciones sobre la política.
Como en las últimas semanas solo se hablaba de esa reunión, nos tocaba tragarnos el "chapazo" que nos daban los voluntarios para comprender la importancia de ese acontecimiento.
Eran las 9 de la mañana, por dios santo, NADIE atiende a esas horas...
Los voluntarios entraron por la puerta de clase con una sonrisa falsísima, saludando con un sonoro "¡Buenos días!".
Creo que no solo yo quería morir en ese instante, si no la mayoría de la clase.
Yo era el típico chico que pasaba de esas cosas, que no atendía en clase, que aprobaba las justas para pasar de curso.
-Bien, chicos, como ya sabréis, hoy es un día especial para este país...¿Alguien me sabe decir por qué?- Dijo la voluntaria con un ánimo que no sabíamos de donde sacaba.
-Se reúnen los jefes de Estado, políticos y economistas para solucionar los problemas que hemos pasado.-Dijo el otro voluntario.
-Eso es, y no solo eso, ¡también entraremos en una nueva época, por que una vez solucionados esos problemas, volveremos a la normalidad como país!-Gritó la voluntaria casi dando saltitos de alegría.
Yo solo me limitaba a sonreír y a negar con la cabeza, mientras miraba por la ventana.
-A ver, tu, ese chico tan distraído de la última fila, ¿Qué es lo que te preocupa?¡Parece que no te guste ese cambio en la economía!-Dijo la voluntaria en tono infantil.
Miré a la profesora que me miraba fijamente.
-Profesora...¿Enserio tenemos que estar aquí escuchando esas cosas?-Dije yo calmado.
-Si, Richard, escucharlos te vendría bien, ¿sabes?-Me reprochó mi profesora.
-Eh, tu, ¿Cual es tu problema? Atiende y calla.-Dijo Elias, el macarra de clase.
Aparté la mirada de la profesora y la puse sobre Elias, que me miraba desafiante.
-Niñato...-Susurró este, negando con la cabeza.
-¿Me dices eso a mi? Eres tu quien lleva aquí 2 cursos repitiendo, ¿no?-Dije mirándolo de arriba abajo.
-Hijo de puta...-Dijo Elias levantándose de un salto y abalanzándose contra mi.
Nos agarraron otros compañeros, los cuales hacían toda su fuerza para sujetarnos a los dos.
-Jamás insultes a mi madre, retrasado...-Amenacé yo desde mi mesa.
-Una lástima...-Dijo con una sonrisa Elias.
Se acabó mi paciencia, salté de mi silla y alcancé a darle un puñetazo en la mandíbula, la cual empezó a sangrar.
-¡RICHARD! ¡FUERA DE CLASE!-gritó la profesora con un enfado enorme.-¡Y NO VUELVAS HASTA FINAL DE CLASE!
-Encantado, tranquila, me largo a casa, esto es una mierda...para ver payasos, pago 10 euros y me voy al circo...
Salí de la clase dando un sonoro portazo, todos los alumnos del pasillo me miraban como un rarito, y no lo soportaba.
Al llegar a casa fuí a mi cuarto y lancé la cartera en mi cama, y di un fuerte puñetazo a la pared, haciendo que mis nudillos sangrasen...
-¡JODER!- Grité de impotencia.-Siempre es lo mismo...
Miré una foto de mi madre y me cayó una lágrima.
-Por que coño es tan difícil...-Dije mirándola.
Me acosté y dormí hasta la tarde, justo para ver el resultado de esa reunión...
Algo salió mal...se crearon manifestaciones, grupos de Anarquistas, que saqueaban tiendas y eran problemáticos.
Puse el pestillo de la puerta de mi casa y bajé las persianas, esto no era bueno...
Tenía que idear algo.
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